LadyboyLadyboy: de hombre a mujer, una línea muy fina

Ladyboy es un término que en Tailandia se incluye dentro de la categoría de las personas transgénero. Los ladyboys son hombres que desean poder expresar su feminidad al exterior. Muchos hombres sienten el deseo de identificarse con una mujer, un deseo que puede aparecer ya a una edad muy temprana. Niños pequeños de quizá 5 o 6 años pueden sentir el impulso de querer ser una niña. Con los años, ese deseo se hace cada vez más fuerte, y tarde o temprano uno se ve obligado a afrontarlo. Hay hombres que no tienen ningún problema en mostrar su feminidad hacia fuera. Uno se maquilla con gusto y, por lo general, también se pone ropa de mujer de vez en cuando. Pero hay hombres que quieren ser vistos como una mujer completa en todas las circunstancias de la vida y por la sociedad. Para ello, tienen que invertir mucha fuerza y trabajo en la transformación. Pequeñas intervenciones como el aumento de pecho, la reducción de la nuez o el tratamiento hormonal forman parte de la transición a mujer, aunque la cirugía de reasignación de sexo supone una intervención muy arriesgada. Aun así, estos hombres lo asumen todo para poder llevar después una vida feliz y plena.

 

El papel y la aceptación en la sociedad actual

Especialmente en los países donde está arraigada la cultura budista, los ladyboys, las personas transgénero o, como se dice también en alemán, transexuales, encuentran más aceptación que en países con otro trasfondo cultural. El budismo explica la diferencia de estas personas desde su propia fe. Según la creencia budista, el motivo de una percepción y una sensibilidad en apariencia tan distintas se encuentra en la conducta y los actos de una vida anterior. No se les reprocha ser diferentes. Es su destino llevar una vida así.